miércoles, marzo 08, 2006

Sólo de vez en cuando



A veces pasa, sólo de vez en cuando, pero pasa. A veces, una canción te asalta sin previo aviso y te machaca. Te da dónde más duele. No suele ser difícil encontrarle sentido a las canciones cuando éstas son redondas y perfectas, pero no por eso deja de ser sorprendente. Vidas pasadas (varias), muy alejadas ya en el tiempo y la memoria, se reflejan dramáticamente en las líneas de este trozo de tiempo divertido, real e imaginario.


"A balón parado" de Tarik y la Fábrica de Colores

Detrás de este nombre tan "poppie" se esconde un tipo llamado Álvaro Muñoz que no es "poppie" precisamente. Es cordobés, y aficionado a sacar discos cada siete u ocho años, así como por casualidad. Tarik y la Fábrica de Colores puede ser una especie de grupo de culto, pero que está vivo y coleando, mucho más que otros aspirantes o renombrados como tal. En diciembre de 2005 editó "Sequentialee". Un lujo para cualquier audioteca. Tanto que debería estar en cualquier cuaderno de escuchas.

Mezcla la cordura lírica de Los Planetas con la inmediatez de La Costa Brava, y la ternura de Deneuve con la fuerza de Beef y la imaginación de La Casa Azul. Puedes echarte a escuchar e imaginar que estás tirado allí en Niza o en Cannes, sin nada mejor que hacer que mirar como se pasa la vida. Esta canción, "A balón parado", habla de lo que es sufrir y rehacerse, estar destrozado y curarse quedándose sólo con lo bueno. Habla de "tú" vida, como todas las canciones buenas.








Y de paso, si no tienes cuidado, puede dejarte hecho polvo. Porque la imaginación también duele.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

"Y ahora es pronto aún para olvidar que pudo haber ido mejor / porque ya no estás conmigo / ni puedes oir lo que digo / ya no habrá segunda vuelta que jugar / por eso admito que he perdido / y esa es la verdad". Tremenda.

11:39 a. m.  

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